El lunes desenmarcamos una página miniada de un Beatus del siglo XII de autoría desconocida, con la ilusión de descubrir alguna sorpresa escondida en el reverso, pero no pudo ser.
A veces, los trabajos que realizamos a puerta cerrada nos deparan hallazgos inesperados y otras veces, simplemente, nos permiten conocer mejor nuestras obras. Aunque no había dibujo oculto alguno, hemos podido estudiar con más detalle esta pieza singular.
Y ya de paso, le adelantamos que estamos trabajando en un catálogo de todas las piezas románicas que conservamos en el Museo. Pronto podremos contar más!
[mk_padding_divider size=»15″]