El Museo conserva piezas del taller del Maestro Bartomeu de Girona, el primer escultor con nombre conocido e introductor del gótico en Cataluña. A partir de 1320, el alabastro de Beuda (La Garrotxa) se convirtió en el material preferente de la escultura de culto. En el Museo podemos ver obras atribuidas a maestros reales como Jaume Cascalls, y un relieve de Pere Oller.
El Salón del Trono reúne uno de los conjuntos de retablos del siglo XV más destacados de Cataluña, con obras de Lluís Borrassà, Bernat Martorell y Jaume Cabrera, entre otros.
La colección se completa con tumbas, relieves y capiteles de los talleres gerundenses.