El Museo de Arte de Girona presenta, por primera vez, una selección de obras, pinturas, fotografías y textos que testimonian la vinculación de Santiago Rusiñol con el territorio gerundense, y especialmente con Girona ciudad.
La exposición, que muestra otras 26 pinturas una veintena de dibujos y fotografías además de documentos y escritos de Rusiñol, explora los itinerarios gerundenses del artista con el ánimo de recorrer las diversas estancias de Santiago Rusiñol en tierras gerundenses.
Ripoll, Olot, Puigcerdà, y sobre todo Girona y Arbúcies fueron los lugares gerundenses más frecuentados por el artista, aunque no los únicos. Sus paisajes y rincones fueron pintados en un buen número de cuadros y descritos en distintos artículos y relatos publicados en la prensa del momento. En todos estos lugares, donde realizó estancias, Rusiñol dejó la huella de su talante apacible y supo trabar amistades que perduran en la memoria y en el anecdotario popular.
La exposición del Museo de Arte, la mayor dedicada a la obra del artista en Girona, muestra esta estrecha simbiosis entre el arte de pintar y escribir que tan bien supo alternar Rusiñol y presenta los dibujos y pinturas acompañados de una selección de textos del propio artista, además de testimonios gráficos y documentales de la relación de Rusiño.
La exposición, producida por la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural, ha contado con el comisariado de Margarida Casacuberta y Vinyet Panyella, así como el asesoramiento de Mercedes Palau-Ribes, y ha contado con más de 40 prestamistas entre particulares, museos, archivos y bibliotecas