El Museo de Arte de Girona recupera la obra y la figura de la artista catalana y chilena Roser Bru con la exposición «Roser Bru. Superar la distancia»
- Roser Bru, nacida en Barcelona y exiliada en Chile en 1939, es una de las artistas más reconocidas del siglo XX, especialmente en Latinoamérica
- La exposición, comisariada por Àlex Mitrani e Inés Ortega-Márquez, pone de relieve la excepcionalidad de su obra, marcada por un gran compromiso social, así como sus vínculos con su Cataluña natal.
- La muestra reúne a más de un centenar de obras, la mayoría precedentes de Chile, pero también de museos y colecciones privadas catalanas, y recupera la figura del artista después de casi 20 años desde la última muestra en Barcelona.
El Museo de Arte de Girona inaugura el próximo sábado 23 de noviembre de 2024, a las 12 h, la exposición «Roser Bru. Superar la distancia», dedicada a la pintora y grabadora catalana y chilena Roser Bru (Barcelona, 1923 – Santiago de Chile, 2021), una de las artistas más destacadas del siglo XX. La muestra, comisariada por Àlex Mitrani e Inés Ortega-Márquez, supone el regreso de la obra de Bru a Catalunya después de casi veinte años desde la última exposición en Catalunya.
Roser Bru
Bruno se exilió con su familia en Chile a finales de la Guerra Civil Española. Llegó con el mítico barco Winnipeg organizado por Pablo Neruda, junto a más de 2.000 refugiados españoles y catalanes a primeros de septiembre de 1939. Desde entonces desarrolló su carrera artística en Chile. Estudió Bellas Artes, se vinculó al Taller 99, un referente del grabado contemporáneo chileno, y mereció reconocimientos notables, el más destacado el Premio Nacional de Artes Plásticas de Chile (2015).
A Cataluña regresó a partir de 1958. Entonces se reencontró con amigos de infancia y con exiliados que ya habían regresado, como Joan Oliver (Pere Quart) o la poeta Montserrat Abelló, con quien mantuvo siempre una gran amistad. También se reencontró con el románico y se dejó cautivar por la estética informalista y la obra de Tàpies, dos estilos que influenciarían sus primeras obras. Desde entonces frecuentó las visitas y participó de proyectos artísticos, como las Ediciones de la Rosa Vera. Bruno siempre se sintió catalana, a la vez que chilena, su patria de adopción. Como decía ella misma: «construyo en chileno, pero con acento catalán».
El golpe de estado de Chile la marcó profundamente y su obra se volvió más crítica y reivindicativa. Sin embargo, nunca deja de tener a la mujer como centro de su producción, así como sus referentes artísticos y literarios – Goya, Picasso, Kahlo, Velázquez y Capa, donde se interesa más por los temas que tratan que por la técnica, o referencias a escritores como Kafka, Anna Frank, Federico García Lorca, Gabriela Mistral o Virginia Wool 1990, aparecen las referencias en América y Chile, la tierra que le había acogido ya la que estuvo siempre profundamente agradecida.
A lo largo de su carrera artística, Bruno desarrolló un lenguaje propio y consolidó una voz artística única, donde destaca como constante el grabado y el uso de la pintura sobre distintos materiales.
En 2018, Roser Bru recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del gobierno español, y en 2020 la Cruz de San Jorge de la Generalidad de Cataluña. Sin embargo, la última exposición celebrada en tierras catalanas fue en el Palau Moja de Barcelona, en 2006. Ahora, el Museo de Arte de Girona ofrece esta gran exposición con la voluntad de recuperar la figura y fomentar su reconocimiento en nuestro país.
La exposición
Bajo el comisariado del historiador del arte catalán Àlex Mitrani y de la curadora Inés Ortega-Márquez, la exposición se estructura a partir de tres grandes ejes temáticos, constantes en la obra de Bru: la mujer, como centro y referente de toda su obra; la memoria democrática; y los referentes humanísticos y geográficos del artista.
La muestra reúne cerca de un centenar de obras entre pinturas de gran formato y grabados, la mayoría procedentes de Chile, país en el que el artista desarrolló gran parte de su carrera, pero también de museos y colecciones privadas. La exposición quiere poner de relieve la excepcionalidad de su vida y obra, marcada por un gran compromiso social y por una mirada íntima y poética, pero también crítica y universal. Asimismo, subraya los vínculos de Bru con su Catalunya natal, y los lazos de amistad permanentes con figuras catalanas y chilenas tan destacadas como Pablo Neruda, Pere Quart o Montserrat Abelló.
Esta exposición cuenta con un amplio catálogo de la misma en el que hay aportaciones, aparte de los comisarios, de Julià Guillamon, Susanna Portell y la artista Paula Bonet, quien forjó una firme amistad con Bru.
La exposición y catálogo se han producido con la participación de la Fundación Roser Bru y han contado con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña y el apoyo del Ministerio de Cultura, las Artes y el Patrimonio de Chile, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y de la Embajada de Chile en España, así como la colaboración de Casa Amèrica Catalunya.
La inauguración de este sábado dará el pistoletazo de salida a un amplio programa de actividades, como visitas guiadas, talleres familiares y charlas para profundizar en el legado de Roser Bru. La exposición, que se podrá ver en el Museo de Arte de Girona hasta el 30 de marzo de 2025, coincide en el tiempo con la muestra «La anguila. La carne como pintura y la pintura como espejo» del artista Paula Bonet (Vila-real, Castellón, 1980) en Can Framis (Fundación Vila Casas). Paula Bonet fue alumna de Roser Bru, por lo que la Fundación Vila Casas y el Museo de Arte de Girona han querido colaborar haciendo dialogar las dos exposiciones y ofreciendo una entrada combinada en ambas muestras.