La exposición que presentamos es el primer intento de revisión de la vida y la obra del pintor salmantino Celso Lagar Arroyo (Ciudad Rodrigo, 1891 – Sevilla, 1966) en un momento clave de su trayectoria, lo que abarca los años que pasó en Cataluña entre 1915 y 1918. Durante este período celebró cuatro exposiciones en las Galerías Dalmau y las Galerías Layetanas de Barcelona, una exposición en la Sala Athenea de Girona, tomó parte en algunas muestras colectivas y participó activamente en los movimientos artísticos que se estaban desarrollando en nuestro país, situándose en la órbita vanguardista con la creación de un ismo propio y el planismo, el planismo. A pesar de esta intensa actividad, su figura no se ha acabado de integrar en ninguno de los relatos del arte catalán del período, y cuando se le cita suele ser como un personaje más bien tangencial, una especie de pasavolante más o menos efímero. Esta exposición, en cambio, parte de la tesis de que no sólo los años que Lagar pasó en Cataluña fueron muy importantes en su desarrollo, sino que él también fue una figura significativa en el entorno artístico del país, tal y como trataremos de explicar.
No sería justo ni correcto considerar que Celso Lagar es un artista desconocido en el contexto de la historia del arte español del s. XX, e incluso en el de las vanguardias europeas de entreguerras y lo que se ha llamado, con mayor o menor acierto, “Escuela de París”. Su obra está presente en algunos de los museos y colecciones más importantes del país, siendo objeto de estudio académico y de algunas exposiciones y publicaciones monográficas relevantes. Sin embargo, también debemos señalar que nunca ningún museo le ha dedicado una exposición antológica, que todavía no existe un catálogo razonado de su obra, y que hay muchos aspectos de su vida y de su trabajo que quedan confusos o poco explicados, ya que una serie de datos erróneos que empezaron a circular sobre él hace años se van repitiendo todavía demasiado a menudo. Su peripecia vital ha hecho que mucha de su obra se encuentre dispersa en colecciones catalanas, españolas, francesas y británicas, la gran mayoría de ellas privadas y de difícil acceso, y sea por tanto muy poco conocida. El hecho de que él mismo tampoco se preocupara, en muchas ocasiones, de datarla hace que resulte muy complicado contextualizar adecuadamente algunas de sus obras más importantes. Por todo ello tampoco debe extrañarnos que circulen en el mercado un cierto número de obras atribuidas a Lagar que manifiestamente no son suyas, lo que dificulta su estudio y devalúa su percepción estética.
Si la situación es ésta en el caso de Lagar, mucho más complicada resulta todavía en el caso de la que fue su esposa y compañera artística, la escultora francesa Hortense Bégué (1890-1957). A pesar de que Lagar y Bégué se conocieron hacia 1913 y desde entonces nunca se separaron, y aunque expusieron conjuntamente en varias ocasiones, su figura ha sido generalmente ignorada en los estudios sobre el artista, más allá de alguna mención puntual; y de hecho no existe sobre ella ninguna investigación ni trabajo académico que estudie ningún aspecto. Dado que Bégué compartió con Lagar la estancia en Cataluña y en Girona, desde el principio consideramos que era imprescindible que estuviera presente también en esta exposición, en la que se exhibe retrospectivamente por primera vez una muestra de su trabajo, y en cuyo catálogo se publica el primer estudio académico que se le ha dedicado.

Autor desconocido. Celso Lagar y Hortense Bégué fotografiados en la Galerie Percier (París) con motivo de la exposición conjunta que celebraron en 1923. Archivo Celso Lagar
En esta exposición nos hemos centrado en investigar, pues, los años en los que Lagar y Bégué, a pesar de realizar varios viajes, vivieron fundamentalmente en Cataluña, es decir, el periodo que va de principios de 1915 a finales de 1918, ya que consideramos que la estancia en nuestro país es la que articula esta época tan interesante y productiva de su vida en catalán; por eso nos hemos atrevido a llamar a este período como sus “años catalanes”. Hemos optado por incluir obras de Lagar realizadas durante estos años independientemente del lugar donde hubieran sido pintadas, en parte porque a menudo no es posible datarlas y localizarlas con mayor precisión, pero sobre todo porque las consideramos como pertenecientes a un continuum creativo. Para documentar el proceso artístico de Lagar también encontraremos algunas obras creadas en su período parisino previo a la venida a Barcelona, mientras que el término final lo situamos en 1919, cuando deja la península ibérica casi definitivamente. En cuanto a la obra de Hortense, en cambio, no hemos querido mantener las mismas limitaciones: dado que tanto su figura como su obra son muy desconocidas, y que hemos encontrado pocos ejemplos de esta última, hemos optado por presentarlos todos con total independencia del lugar o momento en que fueron creados.
Cabe decir que tanto Lagar como Bégué siguieron activos hasta poco antes de la muerte de la segunda, en 1957; a partir de ese momento, la salud del primero se deterioró mucho y dejó de trabajar. Esto significa que esta exposición deja fuera la mayor parte de su trayectoria artística en términos cuantitativos, la que se desarrolló principalmente en París a partir de 1919, con estancias en lugares como Colliure y sobre todo en Bretaña, que visitaron muy a menudo a partir de 1927. Su obra de los años veinte y treinta, muy centrada en el mundo del circo, muy centrada en el mundo del circo la otra, es la más conocida a nivel internacional. A pesar de su interés e importancia, nuestro proyecto tenía sin embargo unos límites y objetivos muy específicos, y por tanto no hemos incluido ninguna obra de este período. Esperamos que la investigación realizada en torno a Lagar y Bégué contribuya a ampliar nuestro conocimiento sobre ambos como artistas y como personas, aunque somos muy conscientes de la gran cantidad de hipótesis pendientes de confirmación y de informaciones que todavía nos faltan para poder componer un retrato más exacto de sus trayectorias. Y esperamos también que todo esto sirva para complicar un poco más, en el mejor sentido de la palabra, el relato de este período tan fascinante en lo que respecta a la historia del arte y la cultura de nuestro país.
Mª Lluïsa Faxedas Brujados
Profesora de Historia del arte contemporáneo de la Universidad de Girona y comisaria de la exposición
La exposición se complementa con la edición de un catálogo trilingüe (catalán-castellano-inglés), que cuenta con una presentación por parte de Carme Clusellas, directora del Museo de Arte de Girona; y artículos de Mª Lluïsa Faxedas Brujats, profesora de Historia del arte contemporáneo de la Universidad de Girona y comisaria de la exposición; Mª José González Madrid, profesora Serra Húnter de Historia del arte contemporáneo de la Universidad de Barcelona; Iván García Langa, del Archivo Celso Lagar; Eva Vázquez, historiadora del arte y periodista cultural; Begoña Farré, investigadora del Instituto de História de Arte, FCSH, Universidade Nueva de Lisboa; y Mª Isabel García García, profesora de Historia del arte de la Universidad Complutense de Madrid.
El catálogo recoge las obras expuestas.
Disponible a la venta en la tienda del Museo de Arte y también en línea en la librería de la Generalitat de Catalunya .